Letras Cristianas

Él es Jehová

danny berrios

Él es Jehová, Dios de la creación,
Él es Jehová, Dios poderoso,
Él es Dios fuerte, la roca eterna,
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador.

Él es el gran yo soy,
El Dios de Abraham,
Jehová Shalom (uuuh)
El Dios de paz yo soy,
El Dios de Israel, su rey eterno,
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador.

Coro:
Canta aleluya, canta aleluya,
Canta aleluya, canta aleluya.
Él es Jehová (Él es Jehová),
Dios poderoso (Dios poderoso),
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador
(Tú Dios, tu sanador).

Estrofa:
Él es tu proveedor, Jehová jireh,
El Dios de salvación,
Dios del Mesías
Que entre nosotros testificó de Él,
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador
(Tú Dios, tú sanador).

Coro:
Canta aleluya, canta aleluya,
Canta aleluya, canta aleluya.
Él es Jehová (él es Jehová),
Dios poderoso (Dios poderoso),
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador
(Tú Dios, tú sanador).

Puente:
Él es jehová, tu Dios,
Tu sanador (tú Dios, tu sanador)

Estrofa:
Él es tu proveedor (Él es tu proveedor)
Jehová Jireh (Jehová Jireh)
El Dios de salvación,
Dios del mesías
Que entre nosotros testificó de Él,
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador
(Tú Dios, tú sanador).

Coro:
//Canta aleluya, canta aleluya,
Canta aleluya, canta aleluya.
Él es Jehová (él es Jehová),
Dios poderoso (Dios poderoso),
Él es Jehová, tu Dios, tu sanador
(Tu Dios, tu sanador).//

Final:
Él es jehová, tu Dios…..
tu sanador….

EL ES JEHOVA DANNY BERRIOS


Hay canciones que no solo se cantan, sino que se confiesan. Sus palabras no son simples versos, sino declaraciones de fe que recuerdan al creyente quién es Dios, incluso cuando las circunstancias parecen decir lo contrario. La letra que acabamos de escuchar es una proclamación poderosa del carácter de Dios: Creador, fuerte, eterno, proveedor, sanador y Rey. En tiempos de confusión, estas verdades no solo confortan el corazón, sino que lo reafirman en la esperanza que no cambia.

Cuando decimos “Él es Jehová”, estamos afirmando que Dios no es una idea abstracta ni una fuerza impersonal. Jehová es el Dios que se revela, el Dios que actúa, el Dios que entra en la historia humana. Es el Dios de la creación, Aquel que habló y todo fue hecho, que dio forma a la tierra y al ser humano. Recordar esto es fundamental, porque si Él es el Creador de todo, entonces nada de lo que vivimos escapa a su control soberano.

La canción declara que Él es Dios poderoso y roca eterna. Estas expresiones nos hablan de estabilidad en medio de un mundo inestable. Vivimos en tiempos donde todo parece frágil: la salud, la economía, las relaciones y aun la paz interior. Sin embargo, Dios no cambia. Él no envejece, no se debilita y no pierde autoridad. Cuando todo se mueve, Él permanece firme. Por eso puede ser llamado roca, porque sobre Él se puede edificar la vida sin temor a que colapse.

Uno de los nombres que se mencionan es “el gran Yo Soy”. Este nombre nos recuerda que Dios es autosuficiente, eterno y presente. No depende de nadie ni de nada para existir. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Para el creyente cansado, esta verdad es un descanso: el Dios que sostuvo a Abraham es el mismo que hoy sostiene a sus hijos. No ha cambiado su carácter ni su fidelidad.

Jehová Shalom, el Dios de paz, es otra de las verdades proclamadas. La paz que Dios ofrece no es la ausencia de problemas, sino la seguridad de su presencia. Hay personas que tienen todo y aun así viven angustiadas, y hay creyentes que, en medio de grandes pruebas, experimentan una paz inexplicable. Esa paz no nace de las circunstancias, sino de la confianza en el Dios que reina sobre ellas.

Cuando la letra menciona al Dios de Israel, su Rey eterno, nos recuerda que Dios gobierna. Él no es un espectador distante de la historia, sino el Rey soberano que dirige los acontecimientos según su voluntad. Aunque muchas veces no entendamos lo que sucede, podemos confiar en que Él sigue sentado en el trono. Su reino no se ve amenazado por crisis humanas ni por el caos del mundo.

El coro nos invita a cantar aleluya, una expresión de alabanza que trasciende el idioma. Aleluya no es solo una palabra alegre; es una declaración de confianza. Alabar a Dios no significa ignorar el dolor, sino reconocer que Dios sigue siendo digno de adoración aun en medio de él. Cuando el creyente canta aleluya en la prueba, está diciendo que su fe no depende de lo que ve, sino de quién es Dios.

Uno de los nombres más reconfortantes mencionados es Jehová Jireh, el Dios proveedor. Este nombre nos recuerda que Dios ve nuestra necesidad antes de que nosotros la expresemos. A veces la preocupación por el mañana consume nuestras fuerzas, pero Dios promete proveer conforme a su perfecta voluntad. No siempre como esperamos, pero siempre de la manera correcta. Él no llega tarde, ni se olvida de sus hijos.

La canción también nos habla del Dios de salvación, del Dios del Mesías que habitó entre nosotros. Aquí se centra el corazón del evangelio: Dios no solo creó y gobierna, sino que también redime. En Cristo, Dios se acercó a la humanidad, caminó entre nosotros y testificó de su amor. Jesús es la prueba definitiva de que Dios no es indiferente al sufrimiento humano.

Cuando proclamamos que Él es nuestro sanador, no solo hablamos de sanidad física, aunque Dios puede y sigue sanando cuerpos. Hablamos también de sanidad interior, del corazón herido, de la mente cansada y del alma quebrantada. Muchos cargan heridas invisibles, dolores que nadie más ve, pero Dios sí. Él es capaz de restaurar lo que el tiempo, el pecado o las circunstancias han dañado.

La repetición constante de la frase “tu Dios, tu sanador” no es casualidad. Nos recuerda que Dios no es solo poderoso en general, sino personal. Él no es únicamente el Dios de la Biblia o de la historia, sino tu Dios. Se interesa por tu vida, por tu dolor y por tu proceso. La fe cristiana no se trata solo de conocer doctrinas, sino de confiar en un Dios cercano.

En medio de la adoración, el puente vuelve a afirmar que Él es Jehová, tu Dios, tu sanador. Es como si el mensaje quisiera grabarse en el corazón del oyente. Porque cuando la enfermedad, la tristeza o el miedo llegan, es fácil olvidar quién es Dios. Por eso necesitamos recordarlo constantemente: Él sigue siendo Jehová, sigue siendo poderoso y sigue siendo fiel.

Esta canción nos enseña que adorar no es solo cantar, sino creer. Cada nombre de Dios proclamado es una verdad que combate la duda. Cuando decimos que Él es proveedor, combatimos la ansiedad. Cuando decimos que Él es sanador, combatimos la desesperanza. Cuando decimos que Él es Rey eterno, combatimos el temor al futuro.

La adoración fortalece la fe porque nos saca del centro y pone a Dios en su lugar. Deja de enfocarse en lo que falta y comienza a enfocarse en quién es Él. En tiempos de prueba, recordar el carácter de Dios es una de las armas espirituales más poderosas que el creyente tiene.

Si hoy estás atravesando un momento difícil, deja que esta verdad repose en tu corazón: Dios sigue siendo Jehová. No ha cambiado, no se ha debilitado y no te ha abandonado. Él sigue siendo tu proveedor, tu paz, tu salvador y tu sanador. Aunque no entiendas todo ahora, puedes confiar en que Él sigue obrando.

Que esta reflexión no solo se lea, sino que se crea. Que cada nombre de Dios proclamado sea una semilla de esperanza en el corazón. Porque Él es Jehová, Dios poderoso, Rey eterno, y sí, sigue siendo tu Dios y tu sanador, hoy y siempre.

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